sábado, 11 de febrero de 2012

Análisis de las primeras observaciones SETI de Kepler

Conforme el telescopio espacial Kepler empieza a encontrar sus primeros planetas del tamaño de la Tierra, con el objetivo final de encontrar los que realmente sean similares a la Tierra, parecería natural que el programa SETI echara también un vistazo a ellos, en la continua búsqueda de señales de radio alienígenas. Esto es exactamente lo que están haciendo los científicos de SETI, y han empezado a publicar parte de sus resultados preliminares. Están procesando los datos tomados por Kepler desde principios de 2011; se han hallado algunas señales interesantes (una señal candidata se conoce como KOI Kepler Object of Interest- Objeto de Interés de Kepler), pero como rápidamente señalan, estas señales por el momento pueden explicarse por interferencias terrestres. Si una única señal procede de múltiples posiciones en el cielo, como pasa con estas, es muy probable que sea una interferencia.


Sin embargo, comparten algunas características que se esperarían en una señal alienígena artificial.
Un par de ejemplos son KOI 817 y KOI 812. Están en una frecuencia muy estrecha, como se esperaría de una señal de origen artificial. También cambian de frecuencia con el tiempo, debido al efecto Doppler - el movimiento de la fuente de la señal alienígena respecto al radiotelescopio en la Tierra. Si se encuentra una señal con estas características, pero también parece ser algo más que simples interferencias, sería una buena candidata para una señal artificial real de origen extraterrestre.

Estos sólo son los resultados de las primeras observaciones y llegarán muchos más durante las próximas semanas y meses.

Buscar señales siempre ha sido como buscar una aguja en el pajar cósmico; hasta ahora estábamos buscando casi a ciegas, empezando incluso antes de saber si había otros planetas ahí fuera o no. ¿Qué pasa si nuestro Sistema Solar es el único? Ahora sabemos que sólo es uno entre muchos, con nuevas estimaciones de miles de millones de planetas solamente en nuestra galaxia, basándonos en los primeros datos de Kepler. Además está el hecho de que la mayor parte de los planetas se cree que son pequeños mundos rocosos como la Tierra, Marte, etc. Cuántos de ellos son realmente habitables aún es una pregunta abierta, pero encontrarlos estrecha la búsqueda, proporcionando objetivos reales más probables hacia los que orientar los radiotelescopios en lugar de simplemente tratar de buscar miles de millones de estrellas.


Doce semanas de entrenamiento dirigido a mejorar la potencia muscular en personas mayores tienen una gran efectividad para mejorar su capacidad funcional y calidad de vida, según demuestran los estudios realizados por el grupo de investigación de la Universidad Pública de Navarra "Biomecánica y Fisiología del movimiento" que dirige el catedrático Mikel Izquierdo Redin.

Doce semanas de entrenamiento dirigido a mejorar la potencia muscular en personas mayores tienen una gran efectividad para mejorar su capacidad funcional y calidad de vida, según demuestran los estudios realizados por el grupo de investigación de la Universidad Pública de Navarra "Biomecánica y Fisiología del movimiento" que dirige el catedrático Mikel Izquierdo Redin.

 Los resultados de estos trabajos de investigación, realizados en colaboración con la Universidad de Trás-os-Montes y Alto duero (Portugal) y la Universidad Federal de Rio Grande del Sur (Brasil), han sido publicados en dos artículos en la revista científicaExperimental Gerontology titulados "Efectos de un programa de entrenamiento de potencia muscular en la mejora de la capacidad funcional y el rendimiento físico en mujeres de edad avanzada" y "El entrenamiento de fuerza muscular, si se realiza antes de los ejercicios de resistencia cardiovascular optimiza la mejora de la capacidad funcional y calidad de vida de las personas mayores".
Los resultados vienen a confirmar las hipótesis planteadas en las últimas décadas por diversos investigadores respecto a la capacidad del entrenamiento de fuerza para prevenir o aminorar su pérdida en personas mayores. Según explica Mikel Izquierdo, "se ha constatado cómo las personas entre 60 y 70 años que participaron en un programa de cuatro meses de entrenamiento para el desarrollo de la fuerza y masa muscular recuperaron la capacidad funcional y potencia muscular de veinte años atrás; es decir, se encontraban igual que compañeros suyos que empezaron el mismo programa de entrenamiento con 40 años".
En su opinión, existen dos buenas razones que nos deberían animar a realizar ejercicio físico de modo regular a partir de los 50 años: "En primer lugar, porque es un pilar básico en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas; y en segundo lugar, porque juega un papel fundamental en la prevención y tratamiento del declive en la capacidad funcional, que suele comenzar a manifestarse de modo muy significativo a estas edades". En este sentido, el investigador mantiene que el ejercicio físico sería una medida plausible tanto para mejorar la capacidad funcional de las personas mayores como para disminuir el gasto sanitario.
En las últimas décadas el interés sobre el envejecimiento ha crecido exponencialmente y algunos de sus aspectos, como la discapacidad y la fragilidad, se han convertido en centro de atención de la investigación básica, clínica y poblacional. En España, a lo largo del pasado siglo, la población se duplicó, la de mayores de 65 años se multiplicó por 7 y la de octogenarios por 13.
La pérdida de masa muscular y cualidades musculares en el envejecimiento está directamente relacionada con una reducción en la movilidad y en la capacidad de realizar las consideradas actividades básicas o instrumentales de la vida diaria. "Esta pérdida de masa y cualidades musculares(disfunción muscular periférica) se ha manifestado en las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, dentro del proceso multifactorial de dichas enfermedades, y delimita la participación de los pacientes en actividades de la vida diaria, contribuyendo también al riesgo de mortalidad".
En este contexto, las intervenciones que se han mostrado más eficaces para retrasar la discapacidad y otras situaciones que se dan con el envejecimiento son los programas de ejercicio físico multicomponente y, sobre todo, el entrenamiento de la fuerza. También estos ejercicios se han mostrado útiles en eventos frecuentemente asociados como las caídas, el deterioro cognitivo y la depresión.

Warrior de iRobot, el robot-tanque

Con el lanzamiento de Warrior (Guerrero), un robot con grandes ruedas y un potente brazo mecánico, los robots militares se hacen notablemente más grandes y más adaptables. El robot se mueve mediante una cinta oruga, igual que los tanques. Puede subir escaleras, sortear terrenos complicados y llevar a cabo tareas que van desde lo más delicado (abrir puertas de coches) hasta lo más destructivo (destrozar ventanas de coches) con su brazo mecánico de 2 metros de longitud.

Warrior es el último invento de iRobot, la empresa de Bedford, Massachusetts (EE.UU.) más conocida por su aspirador robótico Roomba y por su línea de PackBots con control remoto que usan las fuerzas de combate de Estados Unidos para desactivar aparatos explosivos improvisados y llevar a cabo otras tareas peligrosas. Este nuevo robot se puede armar: en una prueba lanzó un cohete que atrae explosivos para despejar el paso de minas u otros obstáculos (ver vídeo).
Warrior, que pesa unos 205 kilos incluyendo el brazo mecánico, es más de 5 veces más pesado y mucho más grande y fuerte que un PackBot. Eso significa que Warrior puede tener usos mucho más diversos, según Tim Trainer, vicepresidente de operaciones para robots gubernamentales e industriales en iRobot. "Los robots pequeños tienes que optimizarlos para misiones concretas. Con Warrior proporcionamos una mayor flexibilidad".
Packbot está diseñado para llevarse como una mochila. Warrior es demasiado grande para eso puesto que mide un poco menos de un metro de ancho y medio metro de alto con el brazo plegado. El motor eléctrico da al robot una velocidad punta de 12,9 kilómetros por hora y la potencia suficiente como para arrastrar un coche grande. Las orugas y "aletas" del robot le permiten pasar por encima de obstáculos de hasta un metro de alto y pararse y alcanzar objetos que estén a 3,5 metros del suelo. El brazo puede levantar pesos de hasta 68 kilos.
Dos prototipos de este robot, con el hardware sin refinar del todo, se enviaron para explorar los edificios dañados de la planta nuclear de Fukushima Daiichi el año pasado después del accidente. A lo largo de los últimos años se han visto varios prototipos del Warrior en las ferias pero solo ahora, después de pruebas exhaustivas, se ha terminado el diseño. El Warrior ya está preparado para producirse en serie y ya se puede encargar, según iRobot, aunque la empresa aún no ha anunciado ningún pedido importante.
Warrior se controla usando el software de iRobot Aware 2 y -al igual que para los demás robots terrestres de la empresa- se opera a distancia usando un mando de la Xbox. Quien lo maneja ve la situación desde hasta 6 cámaras distintas colocadas en el chasis, brazo y pinza del robot.
Trainer explica que Warrior se puede usar para cualquier cosa, desde la búsqueda y el rescate -para levantar escombros, por ejemplo- hasta para maniobras más delicadas, como abrir la puerta de un coche para investigar un paquete sospechoso. También se pondrán a disposición de los compradores otros accesorios, como equipos de rayos X, o equipos contra incendios.
Los trabajadores de la planta Fukushima Daiichi no contaban con un equipo especial, pero aún así pudieron usar el robot para limpiar salas contaminadas de radiación para que fueran seguras para los humanos, afirma Trainer. "Incorporaron una aspiradora con cinta adhesiva al brazo para aspirar el polvo radioactivo".