Los
científicos tenemos la obligación moral de aprovechar al máximo esta
oportunidad, pues no se nos volverá a presentar otra igual", afirma el
astrónomo Jay M. Psachoff, que trabaja en la Escuela Universitaria Williams (EE
UU).
El tránsito
de un planeta es una rara alineación en el que un astro se interpone en la
línea que forman el Sol y la Tierra. El tránsito de Venus no volverá a suceder
hasta el año 2117.La última vez que se pudo observar desde la Tierra fue en 2004. "Pero esta vez es particularmente especial porque el Sol está atravesando una fase de mucha actividad", señala Psachoff.
"Lo
que veremos será muy similar a lo que podemos observar cuando los expolanetas
pasan por delante de su estrella", afirma el científico en un comentario
publicado en la revistaNature.
La sonda Venus
Express lleva desde 2006 orbitando Venus y enviando información a la Tierra.
Los datos que se reciben son medidas atmosféricas que el satélite toma al
amanecer y al atardecer de cada día en distintos lugares del planeta, "por
lo que es imposible saber si las diferencias que observamos se deben a cambios
en el espacio o en el tiempo", señala Psachoff. Durante el tránsito se
podrá observar la totalidad de la atmósfera del planeta.
"Usaremos
telescopios de todo el mundo para obtener la mayor cantidad de información
posible", explica el experto.

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